domingo, 29 de mayo de 2016

¿Quién es filósofo?

En el capítulo 4 titulado El voluntarismo estético, del libro Cinismos. Retrato de los filósofos llamados 'Perros'; (trad. Alcira Bixio; Buenos Aires; Paidós; 2002) Michel Onfray hace referencia a episodios entre Savater y Cioran, para exponernos sobre Qué es ser filósofo.


Se trata de demostrar las grandes posibilidades del vagabundo en relación con la virtud... Contra la figura del sabio hierático y un poco infatuado, el cínico propone la del filósofo errante. Siglos más tarde, Cioran expresa cierta simpatía por esta manera de ser, que representa también una proximidad con lo esencial. No tener nada predispone mejor a percibir en qué consiste el Ser. Al respecto, Cioran le escribe a Fernando Savater: "Creo que hemos llegado a un punto en la historia en el que se hace necesario ampliar la noción de filosofía. ¿Quién es filósofo?".' Y el anciano precisa: ciertamente no lo es el universitario que tritura conceptos, clasifica nociones y redacta sumas indigestas a fin de oscurecer las palabras del autor analizado. Tampoco lo es el técnico, por brillante o virtuoso que parezca, cuando se rinde a las retóricas nebulosas y abstrusas. Filósofo es aquel que, en la sencillez y hasta en la indigencia, introduce el pensamiento en su vida y da vida a su pensamiento. Teje sólidos lazos entre su propia existencia y su reflexión, entre su teoría y su práctica. No hay sabiduría posible sin las implicaciones concretas de esta imbricación. Durante varios años, Cioran estuvo en contacto con uno de estos hombres, un vagabundo, un mendigo que lo interrogaba acerca de Dios, el mal, la libertad y la materia. "Nunca conocí a alguien -escribe Cloran- tan en carne viva, tan ligado a lo insoluble y lo inextricable." Un día Cloran le confió a su visitante que lo consideraba un auténtico filósofo, y desde entonces no volvió a verlo. Este episodio lo hizo llegar a la conclusión de que el filósofo se distingue por su "preocupación por avanzar siempre hacia un grado más elevado de inseguridad" (Savater Fernando, Ensayo sobre Cioran, carta-prefacio de Cioran. Ed. Taurus.) Razón suficiente para echar a los propietarios de cátedras, a los especialistas en peroratas y autopsias estériles, y para dar salida a los asalariados que ganan notoriedad con la momificación de los textos o la jerga de los especialistas. Las raíces de una auténtica sabiduría escudriñan primero el vientre y luego la cabeza.

sábado, 28 de mayo de 2016

Michel Onfray, Tratado de Ateología

Michael Onfray, se considera no solo ateo, también ateólogo. En su Tratado de Ateología, nos comienza diciendo: “El concepto de “Dios” fue inventado como antítesis de la vida; concentra en sí, en espantosa unidad, todo lo nocivo, venenoso y difamador, todo el odio contra la vida. El concepto de “más allá”, de “mundo verdadero”, fue inventado con el fin de desvalorizar el único mundo que existe, para no dejar a nuestra realidad terrenal ninguna meta, ninguna razón, ningún quehacer. El concepto de “alma”, de “espíritu”, y, en fin, incluso de “alma inmortal”, fue inventado para despreciar el cuerpo, enfermarlo -volverlo “santo”-, para contraponer una espantosa despreocupación a todo lo que merece seriedad en la vida, a las cuestiones de la alimentación, vivienda, régimen intelectual, asistencia a los enfermos, limpieza, clima. En lugar de la salud, la “salvación del alma”, es decir, una folie circulaire [locura circular] que abarca desde las convulsiones de penitencia hasta las histerias de redención. El concepto de “pecado” fue inventado al mismo tiempo que su correspondiente instrumento de tortura, el concepto de “libre albedrío”, para obnubilar los instintos, con el propósito de convertir en una segunda naturaleza la desconfianza con respecto a ellos.” 

miércoles, 25 de mayo de 2016

VIDEOENSAYO SOBRE LA COMPOSICIÓN DEL MOVIMIENTO EN LAS PELÍCULAS DE AKIRA KUROSAWA


L'idée (La idea)

Animación francesa (1932) de 30 minutos, dirigida por Berthold Bartosch, inspirada en la novela sin palabras de Frans Masereel y con música de Arthur Honegger.

Trabajo eminentemente político, radical y revolucionario incluso, un sentimiento muy apropiado para el convulso periodo de revolución y reacción de entreguerras. La idea que da nombre al corto nunca es definida con precisión, pero su descripción no deja lugar a dudas, ante ella los opresores tiemblan, ella (una mujer desnuda) guía a los oprimidos a un mundo mejor y nunca podrá ser destruida, sino que resurgirá siempre de sus cenizas. Así la veremos aparecer entre los olvidados, servir de esperanza a los que sufren, pero asímismo intentar ser deformada, domada y doblegada, comercializada y prostituida, por poderosos y magnates, que no dudarán en hacer uso de la violencia cuando se vean vencidos por los argumentos. Una postura que puede parecer radical, pero que en realidad es muy antigua, ya que no es sino una reelaboración de la antigua idea clásica de la verdad que anda desnuda por las calles, a la vista de todos, y a la que los mentirosos y fulleros persiguen con el mayor rigor, temerosos de que sus engaños y trampas se vean descubiertos. (Fuente: encirculos.blogspot.com) (FILMAFFINITY)


Un texto con imágenes de Sergio González Valenzuela sobre Duchamp y la deconstrucción de los cuerpos. (Click abajo)

Marcel Duchamp: la deconstrucción de los cuerpos (Clck acá)