Organizando lo que pienso y encuentro sobre humanidades y ciencia, sobre la vida.
miércoles, 31 de mayo de 2017
sábado, 20 de mayo de 2017
DESENCUENTROS
Ah desdichados padres
Cuánto desengaño trajo a su noble vejez
el hijo menor
el más inteligente
En vez de abogado respetable
marihuano conocido
En vez del esposo amante
un solterón precavido
En vez de hijos
unos menesterosos poemas
¿Qué pecado tremendo está purgando
ese honrado par de viejos? ¿Innombrable?
Lo cierto es que el padre le habló en su niñez de libertad
De que Honoré de Balzac era un hombre notable
De la Canción de la vida profunda
Sin darse cuenta de lo que estaba cometiendo.
(Cartagena de Indias, 31 de mayo de 1945 - 22 de mayo de 1997)
jueves, 18 de mayo de 2017
2do coloquio de poesía contemporanea venezolana
Pioneras de la ciencia
Pioneras de la ciencia: Descubre a estas 5 mujeres pioneras en el estudio de la ciencia: la primera médico egipcia, una avanzada coleccionista de fósiles o una marquesa astrónoma
miércoles, 10 de mayo de 2017
¿La «complejidad irreductible» descarta la evolución?
¿La «complejidad irreductible» descarta la evoluci...: Un sistema de complejidad irreductible (según Michael Behees, el creador del término) es uno «compuesto de varias partes que i...
lunes, 8 de mayo de 2017
domingo, 7 de mayo de 2017
La Grande Bellezza
Morimos persiguiendo alcanzar un horizonte
y nos vamos aferrando a algo que en realidad es la búsqueda de la propia muerte
y la nada. Pareciera una frase pesimista pero eso me transmitió La Grande
Bellezza. Somos viajeros en el tiempo cuyo destino es la muerte. Eso es todo lo
que tenemos, ese instante en la historia del tiempo lo es todo. Buscamos darle
el sentido a nuestras vidas por medio de un dios o por lo que hacemos. Unamuno
estaba de acuerdo con Spinoza cuando decía que nuestras acciones son un empeño
en querer perdurar. Vivimos para responderle a la muerte, vivimos para
contrariarla pero al mismo tiempo vivimos para llegar a ella.
La Grande
Bellezza me pareció una película Sartreana, en el sentido existencialista, en
que la nada define al ser. La nada es algo, no precisamente la nada si no lo
que hacemos contra ella. Y el protagonista de la película de Sorrentino es un personaje
sensible capaz de transmitirnos sus angustias.
De pequeños, a esta pregunta mis
amigos daban siempre la misma respuesta: “La vagina”. Pero yo respondía: “El
olor de las casas de viejos”. La pregunta era: “¿Qué es lo que realmente te
gusta más en la vida?”. Estaba destinado a la sensibilidad. Estaba destinado a
convertirme en escritor. Estaba destinado a convertirme en Jep Gambardella.
El pasado también te define. Somos consecuencia de lo que
vivimos. Los recuerdos, los olores, la nostalgia, lo que ya no es. Pero también
el futuro, lo que podría ser, lo que aún no es, lo que podríamos hacer.
-Dime una cosa,
Stefà. ¿Alguna vez nos acostamos tú y yo?
-Claro que no.
-Es una injusticia. Tenemos que ponerle remedio.
-Tonto.
-Ah... Menos mal. Aún nos queda algo bonito por hacer. Es bonito el futuro.
-Claro que no.
-Es una injusticia. Tenemos que ponerle remedio.
-Tonto.
-Ah... Menos mal. Aún nos queda algo bonito por hacer. Es bonito el futuro.
Sin
embargo no somos gran cosa ni en el espacio ni en el tiempo. Posiblemente no
escribiremos la mejor obra maestra, no logremos la excelencia. Nuestras
limitaciones no nos permitirán aprehender la cosa en sí, si es que hay tal. Por
supuesto que eso nos da vértigo. Jep quiere desaparecer, siente que no encaja,
se siente viejo. ¿Qué más? Solo queda vivir que es todo lo que tenemos, la
única oportunidad frente a la nada, en medio del bla, bla, bla, hay un respiro,
una sonrisa, algo bello. Y aunque no alcancemos a dar el mayor fruto deseado,
“las raíces son importantes”, aunque sean solo un truco.
“Estamos todos bajo el umbral de la
desesperación. No tenemos más remedio que mirarnos a la cara, hacernos
compañía, tomarnos el pelo. ¿O no?”
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